viernes, 16 de noviembre de 2012



Al comenzar la experiencia, y a una temperatura considerable, el agua parecía no sufrir efectos. No tuvo que pasar un período de tiempo demasiado extenso para que empezaran a hacer su aparición pequeñas burbujas en las paredes del contenedor de agua, en este caso, una simple olla. Poco a poco, más cantidad de burbujitas se manifestaban, recubriendo todo el fondo del recipiente. Finalmente, todas aquellas que revestían la base de la olla fueron expandiéndose, aumentando su tamaño y elevándose hasta llegar a la superficie, donde, concluyendo, explotaron.

No hay comentarios:

Publicar un comentario